jueves, 22 de noviembre de 2007

Los conflictos


Teun A. van Dijk (1943) es un lingüista nacido en Naaldwijk, Países Bajos.
Fue catedrático de Estudios del Discurso en la Universidad de Ámsterdam hasta 2004, y es profesor en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona desde 1999. Licenciado de la Universidad Libre de Ámsterdam, y de la Universidad de Ámsterdam, se doctoró en la última universidad en 1972 con una tesis sobre la gramática del texto.
El Holandes Teun A. Van Dijk, sostiene que la ideología conforma una tríada: cognición como sistema de ideas y creencias, sociedad como contexto político-cultural y el lenguaje o discurso como instrumento: Los miembros de un grupo necesitan y utilizan el lenguaje, el texto, la conversación y la comunicación para aprender, adquirir, modificar, articular y también para transmitir persuasivamente las ideologías a otros miembros del grupo, inculcarlas en novicios, defenderlas contra u ocultarlas de miembros ajenos al grupo y propagarlas entre segmentos opositores, neutros o indecisos . En resumen, si queremos saber qué apariencia tienen las ideologías, cómo funcionan y cómo se crean, cambian y reproducen, necesitamos observar detalladamente sus manifestaciones discursivas. Sostiene Van Dijk que hay un poder discursivo mental, no necesariamente coactivo, no necesitamos forzar a las personas para que hagan algo, sino que ellas hacen lo que queremos en su libre albedrío o bien porque no tienen alternativas podríamos manipular, informar mal, educar mal, etc., a otras personas de acuerdo a nuestro interés y en contra de sus más altos intereses El poder está basado en recursos sociales escasos como el dinero, tierras, casas, un buen salario y otros recursos materiales; o en conocimiento, fama, cultura y recursos simbólicos similares".
Esta "dominación discursiva" es intencionada y será eficiente en la medida que los receptores no creen anticuerpos, "contra-discursos" o un pensamiento crítico que la desarticule. Yendo a lo antropológico, pueden hacernos creer que nuestra percepción es la "buena" y "la otra" es la "mala" la cuál hay que discriminar y eliminar simbólicamente. Pero el peligro es cuando pasa de lo simbólico, del plano mental, a la realidad exterior. El llamado "mundo posible" que el sujeto se crea a través de lo que percibe, se traduce en opiniones. Si bien todos tenemos "mundos posibles" con creencias y opiniones, el inconveniente es cuando alguien considera que "su mundo" debe ser el de todos y lo impone con violencia y extremismo. Allí lo que denominamos simbólico se vuelca al mundo de la realidad que lo entorna y se lo denomina genocidio. El político Arturo Jauretche denuncia a estos "controladores mentales" en toda su obra. Los denomina de diversas maneras: "colonización pedagógica", "intelligentzia", "pedagogía colonialista", "superestructura cultural". Son los portadores de la "tijera sociall" que deciden lo que es correcto y lo que no lo es. Obviamente que los medios de comunicación masiva son siempre complices de esta denuncia.
Esto quiere decir que una determinada cultura "modela", "esculpe" un mundo para quienes participan en ella. Pero, como expone Jurij Lotman y la escuela soviética de Tartú: ¿existe "la cultura"? o habría que hablar con más propiedad y establecer que se nos presenta "ésta o aquella cultura".
La cultura no representa un conjunto universal. Los términos se resignifican y la cultura interviene como un "sistema de signos" que intenta estructurar al mundo. Los instrumentos utilizados son los lenguajes. Así, un texto es una manifestación de una determinada cultura. Es memoria. Y la memoria y los textos hacen la historia. Por ese motivo, los poderosos destruyen los textos de los conquistados.
A lo expuesto sumo la frase formulada por Henri Lefebvre: "La ciudad se lee como un texto". Agrega el filósofo y sociólogo francés : "en el texto urbano se transcribieron procesos globales y relaciones generales, única y exclusivamente a través de las ideologías, interpretadas por tendencias y estrategias políticas. De ahí la dificultad de concebir la ciudad como un sistema semántico, semiótico o semiológico, a partir de la lingüística, el lenguaje urbano o la realidad urbana considerada como conjunto de signos. En su plano específico, todo lo material y espiritual puede dominar significaciones existentes, políticas, religiosas, filosóficas y sse pueden exponer si se encuentra el vehículo adecuado.
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