domingo, 10 de octubre de 2010

El escenario del cambio

Cuando nos sentamos en la  butaca de un teatro ocupamos el rol de espectadores y nos integramos a un estadio parte de un universo que comprende la totalidad de sala y sus recursos logísticos .
El rol principal que nuclea todas las voluntades es la obra que se desarrolla en el escenario en la cual se llevará a cabo una actividad coordinada en que se emplearan en forma organizada los medios en presencia.
Cuando comienza la función se activan los sentidos recibiendo un mensaje del ámbito contenedor sobre dos principios básicos, el reconocimiento del propósito propuesto como determinante para integrarnos al grupo de espectadores y la interacción voluntaria para la interpretación de la exposición.
En el caso expresado no hay duda sobre  que esperamos como receptores  y que tratan de brindarnos los emisores, mediante el método que hace al arte y medios tecnológicos de apoyo.
En este caso hablamos de comunicación directa, pero si se televisa la obra contará además con un público disperso geográficamente, que se suma al propósito recreando las mismas condiciones del contenedor inmediato en uno seleccionado por los espectadores sin que varíe la esencia de la interpretación y comprensión del contenido mediante la difusión de masas.
Ahora tratemos de imaginar el volumen de información que circula por todos los medios de comunicación que dispone de canales significantes, solo que no unificados, para lo cual lo primero que nos planteamos es como los arquitectos sociales  quieren que procesemos esa información para que tome sentido, ya que nuestro objetivo individual es informarnos pero desconocemos el perfil de la obra y en que escenario se lleva a cabo.
Visto en forma comparativa con el ejemplo anterior somos átomos sociales buscando segmentarnos mediante la interpretación de las tendencias que explican los vacíos de información, o sea reconocer nuestra posición relativa y el rol que desempeñamos en la obra.
Cualquier hecho colectivo que centre la atención solo puede ser comprendido en forma analítica si se parte del conocimiento general  y se lo lleva al escenario más compatible con el mismo vinculándolo al conflicto permanente ya que este estado en la sociedad es endémico ya que es parte del cambio.
Generalmente vinculamos un partido de futbol a una cancha diseñada especialmente para ello y una opera a un teatro  que favorezca la acústica, lo mismo sucede con  la interrelación social,  ¿pero en que escenario la concebimos?
Los espacios sociales y los conflictos están relacionados y evolucionan de acuerdo a un orden establecido, por lo cual para determinar el escenario es necesario identificar el carácter que reviste en función del factor predominante, entonces podremos reconocer los actores.
Los medios de comunicación tienden a simplificar el método y difunden en función de los sucesos y su proyección en el corto plazo con relativa independencia limitada por la línea editorial general formulada por la estrategia internacional que impone límites  a la nacional mediante el poder fundamentalmente financiero.
El escenario del cambio que generalmente nos interesa es el que percibimos y podemos comprenderlo siempre y cuando entendamos  como dijimos al principio que es un estadio de un universo mayor.
Esta afirmación nos lleva a los roles sociales que se orientan  inundados de información imposible de organizar, fraccionada, sin continuidad, sin una evaluación seria, concentrada a nivel de multimedios facilitadora de corrientes  del pensamiento desestabilizadoras muy cerca del poder cuyo acceso a los medios a saturando los espacios de difusión.
El escenario de cambio se presenta entonces como un espacio social modelado, sin un perfil definido, guiados financieramente por la inversión selectiva, lo que nos lleva a pensar en un escenario supranacional, que no se deja visualizar  con claridad.
Para concretar este escenario es necesario sustentar una nueva forma de distribución financiera y sostenerla en el tiempo para efectuar un cambio generacional de valores, esta línea exterior se manifiesta a nivel continental en la afirmación que  los programas de acción  deben ser sostenibles y sustentables.
En este contexto si se activan las minorías que se sienten excluidas la diversidad aumenta sin riesgo de potenciar los conflictos, ya que son grupos de interés que en las condiciones actuales no tienen la capacidad de convertirse en grupos de presión.
Pero para alcanzar este objetivo es necesario modificar las bases de la organización y administración vigentes y la forma elegida es actuar sobre su esencia "la coordinación" que pasaron a llamar intencionalmente "articulación" lo cual destruye sus principios; la planificación,  la organización, la dirección y el control permitiendo la toma de decisiones colectivas y el libre albedrio financiero en las decisiones.
La mesa está servida, la inversión de Capital en la producción no se resiente, la mano de obra disponible se aplica a la misma en las condiciones impuestas por la industria, y la materia prima está a disposición del mejor postor.
 Los factores de la producción se convierten en el atractivo perfecto para los imperios y las riquezas nacionales se integran  al sistema general en condiciones desventajosas porque la función distributiva para lograr justicia social toma distancia del sistema económico que  financieramente lo soporta y opera como recaudador fiscal.
 Los recursos del estado entonces quedan a disposición de los intereses globales del poder mundial y el ámbito que rodea la organización particularmente el legal se subordina a un sistema sin lógica ni control edificado por la dialéctica de quienes se conforman con obtener un beneficio del proceso interpretándolo a su manera.
Esto no va a cambiar hasta que se redacte una doctrina que se oponga ya que no se puede representar una obra en un escenario virtual mientras los productores están edificando el real.

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