martes, 9 de abril de 2013

Casualidad o causalidad?

Lo que es un hecho significativo para un país, puede tener una interpretación diferente para los servicios de Inteligencia, imperio de las intenciones, donde lo que importa es el motivo detrás del hecho, no la causalidad de la noticia que lo proyecta.

Un aparente descuido en el manejo de medios de comunicación masivos en un acto público, puso al aire un mensaje  cuyo contenido corrió rápidamente por los medios de comunicación y cadenas internacionales de noticias sorprendiendo al mundo.
El presidente de Uruguay se refirió a los mandatarios de Argentina en términos que superan largamente lo diplomático pero que sin duda configuran un hecho político. Muchos tratan de separar la representatividad del mandatario de su comportamiento social, lo cual no tiene sentido cuando, el emisor es político, el mensaje es político, los referentes son políticos y el receptor la sociedad mundial.
Todo comenzó en la reformulación de la unidad económica llamada MERCOSUR y el ingreso de Venezuela a la misma lo cual modificó sustancialmente el espacio geográfico de un tratado que intentaba constituir una unión aduanera regional al estilo de la CEU.
Venezuela aportó un nuevo ingrediente, porque  para establecer un mercado común era necesario unificar parte de América del Sur, la patria grande que soñó Bolívar, pero los gobiernos integrados no se dieron cuenta o hicieron caso omiso de los mensajes que enviaba EEUU mediante sus socios comerciales.
Chile, su aliado estratégico, le negó públicamente la salida al mar a Bolivia cortando las aspiraciones de unificar las vías de comunicación que convergían hacia ella, manteniendo el oligopolio del pacífico junto a Perú.
Brasil el emergente moderador del cono sur había mantenido escaramuzas militares en la frontera con Bolivia a las que se le dio muy poca difusión, definida la posición de Chile simultáneamente se solucionaron los problemas.
La creciente presencia de Irán en Argentina y Bolivia triangulando con Venezuela tratados de cooperación, sumada al creciente liderazgo de esta última afecta los intereses de EEUU representando un factor de inestabilidad en su retaguardia territorial, particularmente cuando mantiene un estado de tensión de alta intensidad con Irán.
 Entonces sucede un hecho que toma importancia inusitada, el fallecimiento del líder Venezolano que llevaba adelante la reforma socialista crea en el ALBA un vacío de poder, sin que haya forma constitucional de reorganizar el sistema hasta después de las elecciones en ese país.
Las mandatarias de Argentina y Brasil se hicieron presentes en Venezuela el tiempo necesario para evaluar la situación mientras que el uruguayo permaneció, la primera solicitó para hacer uso de la palabra lo cual le fue negado, ante lo cual volvió enseguida a su país, se le privó de marcar presencia sucesoria despojándola de lo que hubiera sido su gran momento.
La mandataria Brasilera una vez que la situación quedó clara también se reintegró, pero su mensaje fue totalmente diferente, no permanecer era proclamarse líder natural en funciones consolidando su posición: Brasil siempre fue el líder, Chavez era el retador.
Uruguay sin embargo permanece, y es importante, la presencia financiera de Venezuela en plaza, los tratados energéticos, una forma de no alinearse directamente con nadie y mantener la capacidad de abastecer al sistema productivo en términos de rentabilidad estaba en juego. En ese contexto ratifica públicamente su intención de alinearse con Brasil y el entredicho semi-personal con Argentina, baja sensiblemente el riesgo de quedar enganchados en aventuras políticas en el corto plazo.
Pero lo más importante es que se logró libertad de acción para la toma de decisiones más allá de los intereses internos en los que vivimos encerrados, tenemos la oportunidad de no quedar paralizados sin importar de obtener la certeza de que decidiremos correctamente, ganamos espacio para hacerlo nosotros.
La creciente importancia del sur es parte de la confusión en que está sumido el mundo, la guerra por la energía no es ajena al esfuerzo económico para apropiarse de los recursos. Mientras EEUU abre un frente en Oriente Medio y otro en  Asia que involucra directamente a su rival económico China y  a Japón que no tiene otra opción,  Inglaterra despliega sus capacidades en el Atlántico en la otrora llamada zona libre de conflictos o zona sin interés estratégico.
Un artículo nunca se debe cerrar con una pregunta, pero es difícil afirmar con que estructura enfrentaremos el futuro porque las aspiraciones triunfos y fracasos diplomáticos se suceden en forma acelerada y en esta oportunidad como nunca antes depende de nuestros representantes. 

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