miércoles, 3 de julio de 2013

Inestabilidad Económica Continental

Los ministros de Comercio Exterior de los países miembros de la Alianza del pacífico se reunieron el fin de semana pasado en la ciudad de Villa de Leyva, a tres horas de Bogotá, para evaluar los avances en las negociaciones  de dicho acuerdo.
 Se concluyó que en materia de liberalización comercial se acordó el 91,8% de desgravación arancelaria inmediata de bienes una vez entre en vigencia el acuerdo y que el resto cumplirá procesos graduales para alcanzar el 100% de productos libres de arancel antes del 30 de julio.
No obstante es significativo que las declaraciones no mencionen los aspectos relacionados con la libre circulación de capital y personas, remitiéndose de esa forma solamente a uno de los factores de la producción, la materia prima.
No obstante no estamos en presencia de una Unión Aduanera sino de una coordinación en el marco de un tratado conjunto de libre comercio entre países que decidieron efectuar una desgravación arancelaria para favorecer el intercambio de materia prima sin favoreciendo la balanza comercial.
Una forma más directa de decirlo sería que la decisión no es la integración regional sino la integración con el mundo. Es bastante claro que la palabra integración no aparece en ninguna declaración pero reiteradamente se habla de cooperación y profundización y en un futuro prestar atención a otros aspectos tales como el social.
El acelerador de las negociaciones fue el incremento del comercio como bloque con el mercado Asiático y Europeo que en algún caso llegó a representar cerca de 22% del PBI de los miembros lo que hace que la Alianza se perfile en menos de un año como un actor preponderante en la economía mundial.
Con 210 millones de habitantes, los países de la Alianza del Pacífico concentran el 35 % de la población de América Latina y el Caribe y representaron en 2012 el 33 % del comercio de la región con exportaciones por 369.231 millones de dólares e importaciones por 352.310 millones.
En este escenario recordemos la visión de USA que ve que el Mercosur parece estar en un punto muerto y la creación de conflictos en algunos sectores de la economía, en la cara de los cuales han surgido críticas de sus miembros para restablecer el bloque pero, por otro lado, se intenta fortalecer los lazos de integración de América Latina.
 La incorporación de más países como Guyana, Surinam, Bolivia y Ecuador, cuya podría ser crucial en el desarrollo de este bloque, sobre todo Ecuador, ya que servirá de contrapeso a la posible adhesión del Paraguay en la Alianza del Pacífico.
Si esto se concretara USA tendría una línea directa a Asia e India en perjuicio de Brasil y de la región lo que podría favorecer el control del sur del continente desde un puerto de aguas profundas en ciudad de Rocha.
Esto no sería tan negativo para nuestro país y explicaría la línea del poder Ejecutivo de acercarse a Brasil y mirar al Pacífico ya que  en la cumbre de Cali Costa Rica, fue  admitida como miembro pleno, proceso que concluirá a fines de año, y han ingresado como observadores Australia, Canadá, España, Guatemala, Japón, Nueva Zelanda, Panamá, Uruguay, Ecuador, El Salvador, Francia, Honduras, Paraguay, Portugal y República Dominicana.
Ahora es tiempo de administrar las Relaciones Internacionales y no estamos en la peor posición, hay quien necesita de nosotros y en esa capacidad de negociar puede haber condiciones muy favorables.
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